Bienvenidos a Tras la huella de los héroes 1879

BIENVENIDOS a Tras la Huella de los héroes 1879! Página dedicada preservar y difundir la historia de la Guerra del Pacifico, y rendir un homenaje a los veteranos del 79, en especial a aquellos que acudieron desde Osorno o también a los que el destino quiso que descansaran en esta tierra. A todos esos personajes anónimos que la historia olvidó sus nombres…

jueves, 8 de diciembre de 2011

El héroe osornino de la Esmeralda



La gran mayoría de los osorninos desconoce que en Combate Naval de Iquique participó un anónimo héroe osornino, como soldado del Ejército. Se trata de Florencio Ascencio Alvarez, quien nació en Osorno en 1853, hijo de Jenaro Ascencio y María del Rosario Alvarez, cuyo bautizo efectuado el 26 de Diciembre del mismo año, se registró en el libro III, folio 80, de la Parroquia de Osorno.
Al declararse la guerra contra Perú y Bolivia, Ascencio se incorporó como soldado en el Regimiento Artillería de Marina, 5° Compañía, y en calidad de tal se encontraba a bordo de la Esmeralda aquel 21 de Mayo de 1879.
Combatió allí valerosamente y dio su vida en aras de la patria, muriendo a causa de las heridas sufridas en el combate. En el Boletín De la Guerra del Pacífico, de 17 de Julio de 1879, página 240, fue inscrito su nombre junto con los de sus compañeros de sacrificio. Su muerte fue registrada como muerte en acción de guerra, y su cuerpo no fue rescatado. El  tiempo en campaña realizado por Ascencio fue del 15 de Marzo al 21 de Mayo de 1879.
Ascencio era el único hijo de una madre viuda, de la cual era su compañero y sostén. Sin embargo, ni esta preciada carga le impidió que corriera al llamado de la Patria.
Una tarde de 1881 una modesta anciana se presentó a la Municipalidad de Osorno pidiendo, que por gracia, se la eximiera del pago de contribución de serenos y alumbrado, única que se pagaba entonces en el modesto villorrio, y se le perdonara también el saldo que adeudaba, pues su único sostén, su hijo, había muerto junto a Prat.
El municipio osornino accedió gustoso a lo solicitado y dejó constancia de ello en sus actas de sesiones. Sin duda una modesta recompensa, que hoy parece casi anecdótica, a un hombre sencillo cuyo sacrificio está lleno de grandeza y que merece el reconocimiento de las actuales generaciones.

Bibliografía:
Museo Municipal de Osorno. Fichero, Sala Guerra del Pacífico.
http://www.chiletumemoria.cl

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pintor localiza tumba de Veterano sepultado en Osorno


El pintor Fernando Lavoz, autor de la muestra Bitácora de una Historia, obra inspirada en la Guerra del Pacífico, se dio a la tarea de efectuar la búsqueda de dos veteranos de la Guerra del Pacífico, tal como lo consigna el Diario Austral de Osorno en su edición de fecha 16 de Noviembre de 2011, en cuya nota se destaca que el pintor localizó las tumbas, en el Cementerio Católico de la ciudad, de los veteranos Juan Arrau Ojeda y José María Alvarado Monte Espada. Según lo señalado por el diario, existirían una veintena de anónimos veteranos de la Guerra del Pacífico cuyos restos descansan en ese cementerio y sus sepulturas están a punto de desaparecer producto del abandono.
Fernado Lavoz luego de una investigación, localizó específicamente la tumba de Juan Arrau Ojeda, en la cual procedió a instalar una placa metálica donde se lee: “Teniente Juan Arrau Ojeda, Batallón Cívico Movilizado Chillán, Veterano Guerra del Pacífico 1879”. Sin duda es loable el gesto del señor Lavoz porque esa pequeña placa contribuirá a que aquel anónimo héroe no sea olvidado, y además es el primer paso para iniciar la búsqueda de esos olvidados héroes que descansan en tierras osorninas.
Sin embargo, según lo averiguado en el camposanto por el autor de este blog, aún no estaría ubicada con exactitud de tumba de José Alvarado. Ello es un tarea pendiente que será iniciada a la brevedad.
En la base de datos online contenida en el sitio web www.chiletumemoria.cl del investigador Mauricio Pelayo González, quien recopiló información de los archivos del Ejército de Chile, se constata que Juan Antonio Arrau Ojeda, oriundo de Chillán, tenía 22 años al inicio de la guerra, alcanzó el grado de Teniente y perteneció al Batallón Cívico Movilizado Chillán, 2 Compañía; su periodo de campaña fue de Julio a Diciembre del mismo de 1879, y murió en Osorno en 1931 a causa de una enfermedad natural. Por su parte, José María Alvarado Monte Espada, oriundo de Santiago, acude a la guerra con 21 años de edad como soldado del Batallón Cívico Movilizado Aconcagua N°1, 6° Compañía; con un periodo en campaña de Noviembre del 79 a Enero del 80, muriendo en Osorno de una enfermedad natural en 1909.
Lavoz señaló al diario: “Para conservar las sepulturas de los veteranos hay que comprar el terreno o bien exhumar sus restos para ser colocados en una cripta histórica que pueda ser apreciada por los osorninos y turistas que llegan a la zona. Ahora le corresponde a la comunidad osornina y entidades vinculadas a la historia o círculos castrenses recuperar las tumbas de los veteranos del Pacífico, así como rendirles el correspondiente homenaje que ellos se merecen por su entrega en esta epopeya de la historia chilena en la zona norte”.
La fotografía inserta fue realizada por el autor de este blog como un humilde y solitario homenaje a aquel héroe.
Cualquier información relativa a la ubicación de tumbas de veteranos de la Guerra del Pacíficos sepultados en Osorno o sus alrededores, se agradecerá hacerla llegar al correo electrónico: mauricioheise@gmail.com

lunes, 5 de septiembre de 2011

El Soldado que descansa en La Unión


 

En el cementerio de la ciudad de La Unión descansan los restos de un Soldado de la Guerra del Pacífico, se trata de Pedro Segundo Bustamante Campos, quien era oriundo de San Javier y tenía 15 años de edad al comenzar la guerra, presentándose de voluntario al Ejército e ingresando al Batallón Cívico Movilizado de Chillán (2 Compañía, 1° Batallón). Durante la guerra participó de las batallas de Chorrillos y Miraflores, siendo herido en Chorrillos.
Posterior a la guerra, perteneció a la Banda “8 de Octubre de la Unión”, comuna en que existe una calle que lleva su nombre. Este héroe Falleció en 1950.

Cámara de Diputados aprueba proyecto que facilita construcción de monumento en memoria de héroe osornino de la Guerra del Pacífico


Cámara de Diputados aprueba proyecto que facilita construcción de monumento en memoria de héroe osornino de la Guerra del Pacífico
Publicado el 23 de Junio de 2011



Con 71 votos a favor, la Sala de la Cámara de Diputados dio su aprobación, en primer trámite constitucional, a un proyecto de ley que deroga un artículo de la Ley 19.632 a fin de dejar sin efecto el plazo de cinco años que se fijó para construir un monumento en homenaje a Juan Amador Barrientos Adriazola.
La iniciativa legal (boletín 4844) se originó en una moción de los diputados por el distrito de Osorno, Sergio Ojeda (DC) y Javier Hernández (UDI), junto a los diputados Pedro Araya (PRI), Enrique Jaramillo (PPD) y los ex diputados Fulvio Rossi y Ximena Valcarce. (PRI).
La Ley 19.632, publicada el 11 de septiembre de 1999, autorizó erigir un monumento en memoria de Juan Amador Barrientos Adriazola, soldado osornino que combatió en la Guerra del Pacífico, donde participó en el desembarco y toma de Pisagua, el Combate Naval de Angamos y en la toma del Morro de Arica.
La referida ley contempló como forma de financiamiento del monumento la creación de un fondo destinado a recibir las erogaciones y aportes para su construcción y la creación de una comisión especial encargada de ejecutar el referido monumento. La normativa contempló un plazo de cinco años desde la publicación de la ley para erigir el monumento. Dicho plazo se encuentra vencido pero la idea y el plan de construcción del monumento continúan vigentes, estando avanzada la elaboración de una maqueta y el estudio para la ubicación del mismo.
Con el propósito de continuar con el proyecto de construcción del monumento, este proyecto deroga la disposición legal que establece el plazo de cinco años para su construcción, a fin de que la comunidad osornina pueda continuar con la planificación con miras a materializar la obra.
Juan Amador Barrientos nació en 1849 en la ciudad de Osorno, hizo sus estudios en la Escuela Naval y cuando estalló la Guerra del Pacífico, participó en ella. Combatió en el desembarco y toma de Pisagua -primera operación anfibia de envergadura mundial, con la participación de diez mil hombres-, en el combate naval de Angamos y en la toma del Morro de Aríca.
En Pisagua, el teniente Barrientos Adriazola, al mando de 450 efectivos, en botes a remo, desembarcó y se apoderó del puerto nortino en una hora y media, premunidos solo de fusiles, bayonetas y corvos, con más de un millar de defensores peruanos y bolivianos bien atrincherados en las laderas de los cerros. Los periódicos de ese entonces, en las principales capitales del mundo, hablaban de este asalto. Un monolito en memoria del teniente Barrientos, en la playa de Pisagua, inmortaliza la hazaña.
El heroico oficial falleció el 23 de julio de 1921 pobre y olvidado.
En la Sala el proyecto fue informado por el diputado Sergio Ojeda y en el debate posterior intervinieron los diputados Enrique Jaramillo (PPD), Ximena Vidal (PPD), Manuel Rojas (UDI), Marcelo Schilling (PS) y José Miguel Ortiz (DC).
Con 67 votos a favor y cuatro abstenciones, la Sala aprobó una indicación que introduce un artículo transitorio al proyecto que mandata al alcalde de Osorno para convocar, en el plazo de dos años, a la comisión especial a cargo de la construcción del monumento.
La iniciativa pasó al Senado a segundo trámite constitucional.

Fuente: http://www.camara.cl (23 de Junio de 2011

sábado, 13 de agosto de 2011

Misceláneo: Novela futurista de la Guerra del Pacífico


Aún cuando el objetivo y espíritu de esta página se orientan al ámbito histórico, no se pude resistir la tentación de incluir, a modo de información miscelánea, la existencia de una novela, recientemente disponible en librerías, acerca de la Guerra del pacífico, pero en versión futurista. Se tarta de la novela de ficción "1899. Cuando los tiempos chocan" de Ortega - Dániel. Lo mejor es dejar que la Sinopsis del libro hable por si sola:



1879, Guerra del Pacífico. La historia no sucedió como la conocemos. Fue peor. Arturo Prat no muere en Iquique. Tampoco muere Miguel Grau. Lima es bombardeada por naves voladoras. Chile se transforma en una potencia gracias al descubrimiento de la Metahulla, un mineral poderoso y único que reordena geopolíticamente al mundo entero.
Veinte años después, 1899, naves cruzan los cielos, autómatas vigilan las calles; pero, también, incomprensibles atentados sacuden al país. Dos viejos héroes de antaño, caídos en desgracia, se reencuentran: Prat y Grau. Ambos con un secreto que puede cambiar al mundo o hacerlo colisionar y transformarlo en dos mundos diferentes. 1899, una novela para leer y mirar.


Se incluye link con adelanto de la novela gráfica y video con el trailer promocional:

http://www.novela1899.com/adelanto1899.pdf

sábado, 30 de julio de 2011

Relato de un veterano: Un “niño de Osorno” dio la voz de “Al morro compañeros” y la tropa chilena se lanzó en un asalto incontenible.


Diario “La Prensa”, Osorno 17 de Abril de 1963


Un “niño de Osorno” dio la voz de “Al morro compañeros” y la tropa chilena se lanzó en un asalto incontenible. Dramáticos recuerdos de un viejo soldado de Chile que evoca esos días de combates.
Asombro provocara en nuestros lectores la entrevista que nuestro corresponsal, señor Guido Mansilla, destacado en sector Rio Bueno, pudo obtener de un hombre de 105 años de edad, que reside en Riñinahue (Lago Ranco) y que cuenta con detalles el asalto del Morro de Arica y menciona a personajes auténticos de la historia militar de Chile, que actuaron en la campaña de 1879, o sea en la Guerra del Pacífico.
En esta misma edición anticipamos la entrevista y ahora ofrecemos la segunda parte de ella, con detalles especiales del Asalto y Toma del Morro de Arica y del Fuerte Este, que fuera encomendado, entre otros, al Cuarto Regimiento, al que según afirma el entrevistado Juan Bautista Palma, pertenecía en calidad de Cabo, al mando de 16 hombres.
Esta es la entrevista escrita por nuestro corresponsal Guido Mansilla:
El Asalto del Morro
Al insistirle acerca de otros datos de la Toma del Morro de Arica, de pronto se pone de pie y hace un dibujo en el suelo con su bastón explicando el plan de ataque del Ejército Chileno y dice: “Los Infantes estaban aquí y la Caballería de Reserva allá.
Comenzó calladito, al amanecer; pero creo que a alguien se le cayó un cuchillo y metió ruido. Los peruanos las pararon y se oyó el primer tiro.  
Por este lado subieron los infantes. Primero dispararon los peruanos y ¡Zas, Chile se tira encima! No recuerdo, si fueron 408 chilenos por cada mil peruanos, pero la valentía de los chilenos pudo más y se ganó la batalla y se clavó la bandera allá arriba en lo alto del cerro”.
Mientras esto nos relataba, asomaron algunas lágrimas en sus cansados ojos que, ya no ven, como él mismo confiesa.
Antes que sigamos interrogándolo, dice de repente de “algo que se acuerda en ese instante”: “No recuerdo que superior peruano, cuando se vio acorralado por los chilenos arriba del Morro, no quiso entregarse prisionero y se tiró con su caballo al mar y se hizo pedazos abajo” (El que Juan Bautista Palma Flores dice haber visto, no era otro que el valiente coronel peruano Alfonso Ugarte).
Dígame ahora don Juan ¿Qué color era su uniforme y cuáles eran sus armas? “Mi uniforme era negro con franjas rojas, y mis armas eran carabina, sable y yatagán”.
Luego sigue “En la guerra Ud. ve correr la sangre y más se ensoberbia, sobre todo cuando sus compañeros son heridos. Cuantas veces andábamos con la sangre hasta la rodilla. ¿Dígame si no es verdad? Ahí en Arica habían barcos, pero no nos preocupamos de ellos, porque estábamos en el combate”.
Otra pregunta se nos ocurre hacerle ¿Tenía Ud. algún grado?
“Era cabo de reserva. Apenas me incorporé al Ejército me pusieron las jinetas correspondientes. Mandaba en la Segunda Compañía de mi Regimiento, que era el número 4 de Caballería y estaban bajo mis órdenes 16 hombres. Me nombraron por mi vozarrón”.
Ante estas declaraciones le pedimos nos hiciera una demostración para ver como mandaba a sus hombres. Para ello se puso de pie y con voz de mando, que no merece una duda sobre lo dicho anteriormente, nos hizo una cabal muestra y al hacerlo, lo vimos emocionarse.
¿Dónde fue enviado, cuando Ud. fue herido?
“Me enviaron a Valparaíso y luego a Temuco”
¿No siguió participando, posteriormente, en la Guerra del Pacífico?
Nos responde negativamente.
¿Se acuerda de otras batallas?
“No, no recuerdo nada más”
Pero quedamos en la duda, pues al comenzar no se acordaba de nada y poco a poco, pese al escaso tiempo que dispusimos, dio a conocer una serie de detalles importantes, lo que estaría diciendo a las claras que es un autentico veterano de 1879.
Otros recuerdos
Nos manifiesta que nunca se ha casado; lo que le produce hilaridad- Dice luego que, hace 15 años aproximadamente que llego al valle del Riñinahue.
Anteriormente estuvo en Quepe, donde se quemó su casa, ubicada en el fundo del señor Nicanor Hidalgo. Ahí guardaba todos sus documentos, los que no pudo salvar.
De Quepe se vino a Reumén, donde don Alberto González y de ahí a Riñinahue. Actualmente vive con su sobrino Eulogio Meza, casado con Silvia Rojas, de cuyo matrimonio han nacido 4 pequeños. Su sobrino trabaja en un pequeño terrenito que posee.
Confiesa tener 105 años de edad, no teniendo documentación alguna.
Al preguntarle si el Supremo Gobierno le da alguna pensión de gracia por ser veterano de la Guerra del Pacífico nos responde.
“No, nunca he recibido nada” “Quizás ni saben que combatí por Chile y ahora ya no puedo trabajar, pues no veo y sólo distingo sobras”.
Luego, al preguntarle si recibió alguna condecoración, responde negativamente.
Tras este largo interrogatorio a que o hemos sometido, parece cansado y respira con dificultad, por ello no insistimos en seguir. Finalmente, le explicamos que en Santiago existe un hogar destinado a los veteranos de la Guerra y le preguntamos ¿Le gustaría vivir en ese lugar y recibir todos los honores que se merece un hombre como Ud.?
“Yo no digo nada, eso está en el señor Presidente, pero yo no sabía esas cosas”.
Y tras esta última pregunta nos despedimos de Juan Bautista Palma Flores, anónimo héroe de la Guerra del Pacífico, que por todo lo expuesto es un autentico veterano del 79. Estamos convencidos que disponiendo de mayor contacto con él, para aprovechar el tiempo y conversar, podría dar a conocer otros datos de indudable valor e importancia, que no sólo certificaría a ciencia cierta su autenticidad de soldado de la Patria, sino que contribuiría a la Historia.
Lamentablemente,  el cronista que escribe estas líneas, no pudo disponer de más tiempo, pues debía regresar de inmediato, para proseguir su viaje a su lugar de origen, la ciudad de Río Bueno.
Es de esperar que los historiadores o las autoridades a quienes corresponda, se interesen por este ciudadano.
No se puede desconocer que si Juan Bautista Palma Flores es un legítimo veterano de la Guerra del Pacífico, debe ser colocado en el verdadero sitio que le corresponde a aquellos hombres que han entregado lo mejor de su vida en defensa del patrimonio nacional, en defensa de la Patria.